¿Por qué usar contenedores?

La Manera Antigua de desplegar aplicaciones era instalarlas en un servidor usando el administrador de paquetes del sistema operativo. La desventaja era que los ejecutables, la configuración, las librerías y el ciclo de vida de todos estos componentes se entretejían unos a otros. Podíamos construir imágenes de máquina virtual inmutables para tener rollouts y rollbacks predecibles, pero las máquinas virtuales son pesadas y poco portables.

La Manera Nueva es desplegar contenedores basados en virtualización a nivel del sistema operativo, en vez del hardware. Estos contenedores están aislados entre ellos y con el servidor anfitrión: tienen sus propios sistemas de archivos, no ven los procesos de los demás y el uso de recursos puede ser limitado. Son más fáciles de construir que una máquina virtual, y porque no están acoplados a la infraestructura y sistema de archivos del anfitrión, pueden llevarse entre nubes y distribuciones de sistema operativo.

Ya que los contenedores son pequeños y rápidos, una aplicación puede ser empaquetada en una imagen de contenedor. Esta relación uno a uno entre aplicación e imagen nos abre un abanico de beneficios para usar contenedores. Con contenedores, podemos crear imágenes inmutables al momento de la compilación en vez del despliegue ya que las aplicaciones no necesitan componerse junto al resto del stack ni atarse al entorno de infraestructura de producción. Generar una imagen de contenedor al momento de la compilación permite tener un entorno consistente que va desde desarrollo hasta producción. De igual forma, los contenedores son más transparentes que las máquinas virtuales y eso hace que el monitoreo y la administración sean más fáciles. Esto se aprecia más cuando los ciclos de vida de los contenedores son administrados por la infraestructura en vez de un proceso supervisor escondido en el contenedor. Por último, ya que solo hay una aplicación por contenedor, administrar el despliegue de la aplicación se reduce a administrar el contenedor.

En resumen, los beneficios de usar contenedores incluyen:

  • Ágil creación y despliegue de aplicaciones: Mayor facilidad y eficiencia al crear imágenes de contenedor en vez de máquinas virtuales
  • Desarrollo, integración y despliegue continuos: Permite que la imagen de contenedor se construya y despliegue de forma frecuente y confiable, facilitando los rollbacks pues la imagen es inmutable
  • Separación de tareas entre Dev y Ops: Puedes crear imágenes de contenedor al momento de compilar y no al desplegar, desacoplando la aplicación de la infraestructura
  • Observabilidad No solamente se presenta la información y métricas del sistema operativo, sino la salud de la aplicación y otras señales
  • Consistencia entre los entornos de desarrollo, pruebas y producción: La aplicación funciona igual en un laptop y en la nube
  • Portabilidad entre nubes y distribuciones: Funciona en Ubuntu, RHEL, CoreOS, tu datacenter físico, Google Kubernetes Engine y todo lo demás
  • Administración centrada en la aplicación: Eleva el nivel de abstracción del sistema operativo y el hardware virtualizado a la aplicación que funciona en un sistema con recursos lógicos
  • Microservicios distribuidos, elásticos, liberados y débilmente acoplados: Las aplicaciones se separan en piezas pequeñas e independientes que pueden ser desplegadas y administradas de forma dinámica, y no como una aplicación monolítica que opera en una sola máquina de gran capacidad
  • Aislamiento de recursos: Hace el rendimiento de la aplicación más predecible
  • Utilización de recursos: Permite mayor eficiencia y densidad